La peculiaridad de este modelo curricular se fundamenta en el eje del análisis para la resolución de los problemas propios del área profesional como una competencia transversal del mismo, que además contribuyen en el bienestar de la sociedad, esto puede lograrse a través del paso por un primer programa (Formación General) donde se obtienen las competencias básicas y genéricas que ayudan a contextualizar con un marco político, económico, social, cultural y la expresión del planteamiento de los problemas que apremian nuestro entorno; así es posible dar paso a un segundo programa (Formación Especializada Básica) donde se logran competencias genéricas relacionadas con la profesión, que llevan a aprehender los conocimientos y habilidades necesarias para diagnosticar de manera especializada lo que habrá de sustentar las ideas que integren una o varias alternativas para resolver problemas del entorno lo cual permite culminar en un tercer programa (Formación Especializada Aplicada) que conduce a la aplicación del área profesional favoreciendo el desarrollo de competencias específicas.
Los programas curriculares que comprenden el Modelo por Competencias del ITSON, se distinguen por pretender el logro de competencias que van marcando gradualidad en el avance dentro del plan de estudios, lo cual conlleva a que la preparación del educando se vaya reforzando, orientando y sobre todo integrando como parte de un sistema de aprendizaje que le conduzca finalmente a poseer una formación integral en el dominio propio de su profesión (Serna, 2003).
El Modelo Curricular del ITSON, basado en el enfoque por competencias, además de poseer tres programas curriculares que van llevando al alumno a niveles progresivamente superiores de formación cuenta de igual forma con tres fases de desarrollo que se van dando a la par de los programas, dichas fases, permiten al alumno orientar su formación mientras evoluciona en el plan de estudios. De tal forma que conforme avanza en el primer y segundo año transita de una fase de contextualización hacia una de diagnóstico para el tercer año de su carrera y culminando en el cuarto año con la fase propositiva como integración de todo el saber hacer que adquirió dentro de su proceso formativo. Se tiene entonces, que cada fase se caracteriza por:
PRIMERA FASE: CONTEXTUALIZAR
Esta fase contempla la caracterización del entorno externo e interno de un sistema para determinar las oportunidades, amenazas, fortalezas y debilidades del mismo; considerando:
SEGUNDA FASE: DIAGNOSTICA
Esta se encuentra encargada de determinar de manera sistematizada e interdisciplinaria necesidades propias de un sistema que deberán ser satisfechas para propiciar su desarrollo; considerando:
TERCERA FASE: PROPOSITIVA
Consiste en elaborar un proyecto profesional especializado que resuelva un problema específico de un determinado sistema; considerando: